martes, 11 de mayo de 2010

Mi confrontación con la docencia

Como ya se los había comentado soy licenciada en Medios Masivos de Comunicación, egresada de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, generación 1990-1995, cursé un total de 10 semestres y pudo adentrarme en el mundo de los medios de comunicación impresos y electrónicos.
Debido a mi carrera comencé a trabajar desde el cuarto semestre de la misma en una estación de radio en el área de noticias. Fue una experiencia maravillosa y sumamente gratificante; pero desafortunadamente por un tiempo sin paga.
Posteriormente realicé mi servicio social en el área de prensa del gobierno del estado y eso me dio la oportunidad de quedarme a trabajar ahí por cuatro años. Más adelante como por 1997 entré a trabajar a Xerox Mexicana en el departamento de Comunicación.
Mi primer contacto con la docencia fue al comenzar a dar clases a nivel licenciatura a las carreras de Mercadotecnia y Relaciones Públicas en una universidad del estado.
En esa época me invitaron a cubrir un interinato en secundaria y acepté el reto, me gustó y de ahí en adelante mi tiempo fue para la docencia. En el año 2004 ingresé al nivel medio superior en el Colegio de Estudio Científicos y Tecnológicos del Estado de Aguascalientes plantel Ferrocarriles. Es así como se dio mi ingreso a esta profesión.
El ser maestro es algo que debo confesar traigo en la sangre, a qué me refiero: mis abuelos paternos eran maestros, mi madre lo es, uno de mis tíos también y mi hermano imparte cátedra en la UAA, por eso, el ser profesor es algo con lo que he vivido toda mi vida y ahora lo entiendo a plenitud.
Ahora bien mi experiencia se divide en docente de secundaria y de nivel medio superior y en éste último es al que me enfocaré. El tratar con jóvenes tan diversos en costumbres, hábitos y actitudes me ha enseñado que cada uno tiene un valor especial, con habilidades y gustos diferentes y que por eso mismo no quiere decir que estén mal, al contrario debemos aprender a apoyar de manera personal a cada uno para lograr una meta común: el aprendizaje.
La satisfacción que ha dado el ser maestra es muy enriquecedora y me ha dado más cosas positivas que negativas; he conocido muchas historias, vivido y compartido muchos momentos de alegría y también de preocupación por diversas situaciones de los propios alumnos, sin embargo al realizar un recuento cada día que me levanto a dar clase, estoy convencida de que vale la pena la aventura.
Algunos motivos de insatisfacción que reconozco es que siento que cuando el alumno falla, yo también estoy fallando, quizá no hice todo lo necesario para ayudarlo o me faltó algo que pude haber hecho, sin embargo no lo veo como un fracaso sino como una experiencia que debo asimilar y reorganizar para que no vuelva a suceder y alumno adquiera los conocimientos previstos.
Saludos.
Guadalupe Zamarripa

Mi aventura de ser docente

MI AVENTURA DE SER MAESTRA
En el año de 1995 egreso de la Universidad Autónoma de Aguascalientes de la carrera de Licenciada en Medios Masivos de Comunicación. Mi incursión en el ámbito profesional había iniciado desde que yo estudiaba el cuarto semestre de la carrera en una estación de radio en el área de noticias.
En ese entonces no imaginaba que mi vida estaría encausada a la docencia, sin embargo al paso del tiempo y por azares del destino me invitaron a cubrir un interinato en una secundaria impartiendo la materia de español, me gustó el reto y acepté y fue así como me involucré en este ambiente.
Posteriormente se dio la oportunidad de dar clases a nivel medio superior y desde el año 2004 imparto la materia de Lectura, Expresión Oral y Escrita I y II en el Cecytea Ferrocarriles en Aguascalientes.
¿CÓMO PERCIBO MI DOCENCIA?
La labor docente no es una tarea fácil, en primer lugar el asumir el compromiso de estar frente a un grupo es mayúsculo, debido a que se está realizando una tarea formativa con personas, con seres humanos que podrán encausar su vida y sus expectativas en base a los conocimientos adquiridos en la escuela.
De ahí que es sumamente importante asumir este compromiso con responsabilidad y eficiencia, comprometiéndose a que los alumnos obtengan un conocimiento que los ayude a enfrentar su vida a través de las competencias adquiridas a lo largo de su educación.
Un día de actividades laborales en mi vida comienza con la impartición de mis clases desde la 7:00 de la mañana y hasta las 14:00 horas. Trato de ser puntual por respeto a mis alumnos y a mí misma; inicio la sesión recuperando información de la clase anterior (si es el caso) y si no dándoles a conocer el tema del día, los objetivos del mismo y las actividades para la clase de esa sesión, posteriormente a través de una lluvia de ideas realizamos la introducción al tema (inicio) y se anotan en el pizarrón las aportaciones de los alumnos. Después se realiza por mi parte la explicación del tema y se clarifican las actividades a realizar por los alumnos (desarrollo).
Al momento en que los alumnos están trabajando en el desarrollo de sus habilidades y ejecutando las actividades, paso lista de asistencia; posteriormente se revisa la información trabajada, se expone y se genera la participación de los jóvenes para conocer sus puntos de vista que nos lleven a la conclusión del tema (cierre).
La evaluación que se lleva a cabo abarca varias áreas como son conocimientos, actitudes (participación, disciplina, material solicitado), desarrollo (tareas, trabajos, actividades en clase, entre otros) y desempeño (proyectos, exposiciones, productos finales, etc).
Me gustaría compartirles que además de la bibliografía que nos marca el programa, en la Academia de LEOE hemos realizado una antología con la información teórica y práctica para trabajar en clase y eso a los docentes de la materia nos ha facilitado el desarrollo de la misma y ha estandarizado la temática y material para la impartición de nuestras clases.
Algo sumamente relevante es que en lo personal trato de pedirles a mis alumnos trabajos escritos a mano, ya que uno de los objetivos de la materia es la ortografía y redacción, por ello con esta indicación me puedo dar cuenta cómo están mis alumnos en estas áreas y ayudarles a mejorarlas.
Además trato de que en cualquier texto ya sea en clase o de tarea realicen sus comentarios personales para implementar un proceso de comprensión de la lectura y ayudarles a que entiendan lo que están leyendo; cubriendo además la necesidad de fomentar la lectura.
Como reflexión final me gustaría señalar que se debe realizar una planeación a detalle a través del plan de clase y las secuencias didácticas, que nos darán un panorama de lo que vamos a decir, cómo decirlo, qué material solicitar, cómo exponer el tema, cómo evaluar y qué habilidades o competencias estaremos desarrollando a los alumnos.
Guadalupe Zamarripa

lunes, 10 de mayo de 2010

Los saberes de mis estudiantes

1)Lo que nuestros estudiantes saben hacer en internet.
A través de una serie de preguntas a diferentes alumnos de bachillerato obtuvimos que un estudiante por lo regular utiliza internet para consultar información, buscar temas específicos sobre sus materias y sobre todo para bajar música, consultar videos, así como chatear o enviar y recibir correos electrónicos.
Y una actividad que cada día cobra más interés es el uso de redes sociales, en donde el joven manifiesta sus gustos y preferencias en diferentes temas relacionados con su persona y conoce a otras con gustos o amigos similares.
En algunas ocasiones para buscar sitios de interés turístico, ofertas, venta de productos o servicios, compartir videos, información o conocer resultados deportivos y de espectáculos.
2) ¿Qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula?
Dada la importancia de internet en la vida de jóvenes y adultos, es inminente el conocer y proponer que otros usos puede tener esta herramienta para el manejo del internet como reservorio y como espacio social.
Los alumnos pueden hacer uso de estos saberes en el aula al poder consultar varias fuentes bibliográficas y diversificar la información de un solo tema con varias opiniones o corrientes didácticas. Inclusive entrar a blogs o foros especializados en ciertos temas para publicar sus hallazgos.
Puede incluir en sus presentaciones o exposiciones material consultado en internet (videos, conferencias, anuncios, opiniones de expertos, etc.) para enriquecer su trabajo.
Acceder a bibliotecas virtuales para de manera rápida y eficiente dar explicaciones de conceptos o corrientes filosóficas, educativas, etc. al momento de trabajar en el aula.
3) ¿Quién va a enseñar a quién y qué le enseñará? y ¿dónde lo hará?
El maestro enseñará al alumno, la importancia de contar con diferentes bibliografías para documentar su tema o tarea. Por lo que en ese constante uso se dará el intercambio de información en donde en ciertos casos el docente será el que enseñe y en otros el alumno (por la cantidad de información y novedades tecnológicas que trae consigo). ¿Dónde lo hará? Pues será tanto en el aula como de manera virtual (a través del chat o las redes sociales).
Por ello, como bien lo menciona Jordi Ardell las sociedades del conocimiento son un derecho para todos y la manera en que generemos el cambio tendrá que ver más con lo actitudinal que con las tecnologías. Y a últimas fechas hemos pasado de ser consumidores a ser creadores.